ASOPROGAR era fue el sueño de un grupo de jóvenes católicos que egresaban de un colegio franciscano donde desarrollaron una gran sensibilidad social. Estos jóvenes, conscientes de las miserias que vive el ser humano, sentían que tenían una misión que cumplir, que lo que ellos dejaran de hacer nadie más lo haría por ellos y así se propusieron llevar a cabo una labor social.

Luego de meses de investigación para determinar la mejor labor apostólica en la que se podían desempeñar, se les dio la oportunidad de conocer y ayudar un orfelinato.

La casa hogar se llamaba José Gregorio Hernández, ubicada en Macarao y albergaba en aquella oportunidad a 60 niñas. Luego de vivir aquella maravillosa experiencia, aquellos jóvenes decidieron que su misión sería trabajar por estos niños tan necesitados, carentes de afecto y de los recursos más primarios.

Se decidió entonces hacer las investigaciones necesarias para fundar una institución para niños abandonados, para ello se estudiaron tanto los aspectos legales y la permisología como los requerimientos financieros. Paralelamente, se formaron comisiones que estudiaban los requerimientos de los niños, es decir, todo lo relacionado a su alimentación, educación, salud física y mental, formación etc., con miras a realizar un plan completo.

Realizados todos los estudios y satisfechos los requerimientos legales, se procedió a buscar los fondos necesarios y luego de realizar una serie de eventos promotores, se consiguieron un gran número de benefactores que hicieron posible conseguir un terreno y construir la primera casa, Casa Hogar "Belén".

Por problemas de diversa índole, pero en especial económicos, pasaron 7 años para habitar esta casa que con tanto esfuerzo logró construirse. Pero hoy en día es una realidad, está en funcionamiento albergando a 19 niñas. También se apertura la Casa Hogar "Niño Jesús" que alberga a 16 varones.